¿Por qué muchas marcas hablan demasiado y dicen muy poco?

Vivimos en la era del ruido. Las marcas publican sin parar, lanzan campañas cada semana, abren nuevos canales y llenan las redes de mensajes… pero, paradójicamente, cada vez es más difícil recordar qué defiende realmente una marca. Hay mucha actividad y muy poco significado.

No es un problema de volumen. Es un problema de intención.

Muchas marcas no hablan para decir algo: hablan para no desaparecer. Publican porque “hay que estar”, opinan porque “toca subirse a la conversación” y comunican porque el calendario lo exige. El resultado es una avalancha de mensajes que no construyen nada, no diferencian nada y no dejan huella.

El espejismo de la visibilidad

Durante años se nos ha dicho que la clave es estar en todas partes. Más impactos, más frecuencia, más formatos. Pero la visibilidad sin contenido estratégico es solo presencia vacía. Aparecer no es lo mismo que importar.

Hay marcas que confunden comunicación con ocupación de espacio. Están, sí. Pero no dicen nada relevante. No toman posición. No generan tensión. No construyen un punto de vista propio. Y sin punto de vista no hay marca, solo decoración.

Mensajes sin riesgo, marcas sin personalidad

Otro problema es el miedo. Miedo a incomodar. Para evitarlo, hay marcas que eligen el camino más seguro: frases genéricas, valores universales, discursos tan neutros que podrían pertenecer a cualquiera.

Pero cuando intentas gustar a todo el mundo, acabas sin importar a nadie.

Las marcas memorables no son las que hablan más, sino las que se atreven a decir algo concreto. Algo que implica elegir. Algo que puede dejar fuera a algunos. Porque toda marca con identidad real también genera algún rechazo. Y eso es sano.

Comunicar es construir significado

Comunicar bien no es llenar canales, es construir significado. Es decidir qué quieres que la gente piense de ti cuando no estás hablando. Y eso se logra con consistencia, claridad y foco, no con ruido.

Las marcas que realmente funcionan hoy no publican por inercia. Publican cuando tienen algo que refuerza su narrativa, su posicionamiento o su relación con las personas. Prefieren el silencio a la irrelevancia.

La pregunta incómoda

Antes de lanzar el próximo post, la próxima nota de prensa o la próxima campaña, toda marca debería hacerse una pregunta sencilla y brutalmente honesta:

¿Esto dice algo que solo nosotros podríamos decir?

Si la respuesta es no, probablemente estás hablando… pero no estás comunicando.

Y en un mundo saturado de mensajes, lo que no significa nada, simplemente desaparece.

notorius_comunicacion_chica